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CAPÍTULO IV: Los llamados de Dios

5. El noviazgo católico I

 

"Jóvenes: No dejéis que destruyan vuestro futuro,

¡no os dejéis arrebatar la riqueza del amor!

Asegurad vuestra futura fidelidad, la de vuestras futuras familias

que formaréis en el amor de Cristo".

(Lima, Perú, 19-06-1988)

.

Es necesario antes de entrar en el tema del noviazgo, tener en cuenta dos cosas:

– la estructura del hombre,

– la vocación o triple llamado.

a– En el hombre se encuentran: la inteligencia, la voluntad, y las pasiones. La dignidad del hombre, o sea, el hombre es más hombre cuando la potencia superior domina las demás.

¿Cuál es la potencia superior del hombre? ¿Qué lo distingue de los animales? La inteligencia.

Luego el hombre es más hombre cuando la inteligencia domina a las demás potencias, y no al revés, que es cuando se parece más a los animales.

b– Todo hombre tiene un triple llamado (o vocación) de parte de Dios:

–en primer lugar, a la existencia, ya que nadie eligió existir, ni pudo pedirlo ya que no existía. Sino que fue Dios quien nos llamó al SER.

–en segundo lugar, a la vida de la gracia. Fuimos llamados por medio del Bautismo y los Sacramentos. Y los que no lo han recibido aún, también fueron llamados.

–en tercer lugar, el llamado a un determinado estado de vida: al sacerdocio, a la vida religiosa, o al matrimonio. Dios me llama a ser santo en el estado que Él pensó para mi desde toda la eternidad, y que me va a llevar a la felicidad.

La vocación al matrimonio tiene como paso previo el noviazgo, el cual se ordena al futuro matrimonio. Por tanto, como sea el noviazgo, será el matrimonio.

Como la mayoría de los fracasos matrimoniales comienza en el noviazgo, hablaremos de las características del buen noviazgo.

Tiempo de conocimiento mutuo

La característica principal del noviazgo es el poder llegar al convencimiento de que ambos "están hechos el uno para el otro", y que él y ella son "tal para cual". Ver si él o ella el día de mañana podrá llevar la vida matrimonial y sobre todo la educación de sus futuros hijos. Hay varias formas de ver si funcionará el matrimonio:

a– Ver si cumplirá bien con su papel de padre o madre, cómo trabaja, qué carácter tiene, cuáles son sus virtudes y vicios. A veces el novio o la novia pone los pies en la tierra cuando se imagina al otro como padre o madre de sus hijos. Muchas chicas se dan cuenta de que deben cortar el noviazgo cuando piensan en sus hijos, y advierten que el joven no está capacitado para ser un buen padre.

b– Otra cosa que ayuda es la opinión de los padres. ¿Por qué?

– Tienen un amor más desinteresado (normalmente),

– Tienen mayor experiencia,

– Han conocido más casos que nosotros, de parientes o amigos, etc.

Nunca hay que casarse sin el consentimiento de los padres, salvo excepciones, que hacen a la regla.

Hoy día hay distintos slogans que son comunes entre los jóvenes acerca de sus padres:

– son anticuados,

– no me entienden,

– no se adaptan a nuestro tiempo,

– antes era distinto,

– etc, etc, etc...

Generalmente, los que se casan sin la aceptación de los padres fracasan en su vida conyugal.

El fin del noviazgo, entonces, es el "conocimiento mutuo en orden al matrimonio". Es un conocimiento en orden a ver si son "el uno para el otro".

Conocimiento limitado

Ya dijimos que es un tiempo de conocimiento. ¿Pero un conocimiento de qué tipo? Es tiempo de conocimiento relativo y limitado; no absoluto. Sólo podrá ser absoluto y total en el matrimonio. Muchos, con la excusa de conocerse más, fomentan las relaciones prematrimoniales, de funestas consecuencias.

a– Hablemos un poco más de las relaciones prematrimoniales:

Según una encuesta1: "Casi el 80% está a favor de las relaciones prematrimoniales, y más del 50% contra el aborto. El 14% no utiliza ningún método anticonceptivo. El 61% usa preservativos".

En el caso de esa profanación anticipada del Sacramento del matrimonio, la mujer lleva la peor parte:

– pierde la virginidad,

– se siente esclavizada al novio que busca tener relaciones cada vez con mayor frecuencia,

– no puede decir que no, porque tiene miedo de que él la deje, reprochándole que ella ya no lo quiere,

– vive con la angustia de que sus padres se enteren de sus relaciones,

– participa de las molestias del acto matrimonial, sin tener la seguridad y la tranquilidad del matrimonio.

El novio, por el contrario, no tiene apuro en concretar la boda, ya que obtiene beneficios como si estuviera casado, sin estarlo y, además, el hombre no queda embarazado (por lo menos hasta ahora), la mujer, sí, y este es un peligro demasiado real como para que ella no lo tema.

Hubo un caso de una joven que viajó a Bariloche con sus compañeras en viaje de fin de curso. Allí conoció a un joven y tuvo relaciones con él. En el momento de la despedida, él le dio un paquete para que lo abriera al llegar a Mendoza. Cuando lo abrió se encontró con una flor y una nota que decía: "Bienvenida al mundo del SIDA".

b– Si ocurre el embarazo, generalmente se empuja a la mujer al aborto. Es un "crimen abominable"2, con tres agravantes: es el homicidio de alguien inocente, indefenso y sin Bautismo. Además que la mujer conservará toda la vida el remordimiento de haber matado a su hijo.

Una vez un joven, que había dejado embarazada a su novia dijo: "Muchos amigos me venían a decir que abortara, que era muy sencillo, que todos lo hacían, que no me "clavara". Tenía el dinero para hacerlo, pero ¿podría ver alguna vez a un niño jugar en la calle? Iba a tener que dar vuelta la cara".

Sin duda que queda el remordimiento por toda la vida. En la película "El grito silencioso", del Dr. B. Nathanson (filmada durante una operación abortiva), en el instante en que el instrumento succionador toca la parte baja de la membrana de la bolsa, se ve a la criatura abrir la boca (de ahí "el Grito silencioso"), y huir desesperadamente hacia el sector superior buscando refugio. En ese momento nos imaginamos (¡que ironía!) a un niño pequeño, temeroso, que pidiendo protección corre a refugiarse en las polleras de su madre. El mismo médico ginecólogo Dr. B. Nathanson, autor de miles de abortos, luego de ver la película juró no realizar un aborto nunca más, ya que se convenció de que estaba frente a una persona3.

Otras veces la mujer aborta y por estar mal hecha la intervención no puede tener un hijo nunca más. Como lo dice el ginecólogo y obstetra Dr. Juan Garrido, del Dpto. Ginecológico del Hospital José Aguirre, de Santiago de Chile: "entre las complicaciones más graves que produce el aborto, los especialistas coincidieron en señalar a la infertilidad en la mujer debido al compromiso de los ovarios y a procesos inflamatorios crónicos"4.

También muchas mujeres mueren en el aborto. En Argentina dicen que se hacen cerca de 350.000 abortos por año, y eso nos indica que mueren alrededor de 350 mujeres por año a causa de infecciones derivadas del aborto5.

Y podemos sumar a esto la cantidad de mujeres que mueren en el aborto, o los trastornos psíquicos que dejan. Fácil es sacar un hijo de la panza; casi imposible sacarlo de la mente.

A algunas personas que objetan el no tener dinero para mantener los hijos, habría que decirles:

– el aborto es caro de por sí,

– si no tiene dinero, mate al mayor que vivió más tiempo. ¿Sería una madre capaz de eso?

c– Como el hombre es más cobarde, va a utilizar los anticonceptivos.

A aquellos que hacen propaganda en pro del preservativo y de los anticonceptivos, decimos:

– El preservativo no ofrece ninguna seguridad, puesto que hay casos en que falla.

– Desde que se hacen las campañas, se aumentaron los abortos y los casos de SIDA.

– Desde que comenzaron a usarse masivamente los anticonceptivos en el año 1977, aumentaron descomunalmente las enfermedades venéreas.

– Los anticonceptivos producen enfermedades en la mujer como: inflamación de la pelvis, embarazos extrauterinos, etc.

– Todo esto es porque la naturaleza responde cuando es atacada. Y siempre será verdad:

Dios perdona siempre,

los hombres algunas veces,

la naturaleza nunca.

d– Si se llega a la boda, será sin alegría, sin ilusión, sin esperar recibir nada ni poder dar nada nuevo. Hay una etapa quemada, que es muy hermosa, el noviazgo. En cambio, los sacrificios que se hagan por conservar la pureza hasta la boda darán sus frutos en el matrimonio.

Tenemos un ejemplo de esto en una carta que escribió una joven a un sacerdote. Dice así:

"Cuando adolescente jamás escuché ese término pureza, nunca me hablaron de ese tesoro tan grande que yo tenía y que debía ‘defender’ con tanto cuidado y, menos que menos, que mi cuerpo era templo del ‘Espíritu Santo’, que por ende debía respetar.

Cuando cumplí 14 ó 15 años me puse de novia, si es que se puede llamar así. Aparte, los consejos de mi madre se limitaban a que debía entregar mi cuerpo al muchacho hasta el día en que me casara, porque si no lo hacía, él se cansaría y me dejaría.

Nunca me habló de la pureza, nunca me explicó que el verdadero amor no se basaba solamente en esto; es decir, jamás me explicó tampoco lo que significa un buen noviazgo, ni se impuso para decirme que era una mocosa y que no tenía edad para estar de novia.

Sabe, Padre, que por ahí me pongo a meditar sobre lo que ha sido mi vida, sobre el tesoro que perdí y lloro, lloro muchísimo, porque me amargo al pensar qué voy a hacer el día de mañana, si me pongo de novia con un buen muchacho, para lograr formar un hogar muy cristiano; porque ahora sí sé que valen más sus virtudes, su alma, su amor a Dios, que cualquier otra cosa.

Por otro lado me siento indigna de un muchacho así".

e– Por último, muchas veces, al tener una discusión en el matrimonio, escuchará con dolor el reproche de su marido, que le recordará su vergonzoso pasado.

Por eso, la Iglesia, al defender a capa y espada la santidad matrimonial, no ha hecho otra cosa que defender a la mujer, a los hijos (que son los que más sufren) y a la familia; para que la mujer no fuese convertida en un mero objeto de placer, ni los niños en meros hijos de incubadora.

Hay que decir entonces que el noviazgo es tiempo de conocimiento RELATIVO. Digan lo que digan los amigos, amigas, o padres. En el noviazgo se da el "ya, pero todavía no": ya se deben amar, pero no todavía como en el matrimonio.

En el noviazgo se debe buscar la unión espiritual entre los novios. Sólo cuando se da la unión espiritual se han de unir en el matrimonio los cuerpos. Si se busca fuera del matrimonio la unión corporal, no había amor verdadero, sino egoísmo. Si se busca la unión corporal solamente, al margen de la voluntad de Dios, ¿en qué nos distinguimos de los animales?

El hecho de que no estén unidos por el sacramento, hace que sea disoluble. Por eso el noviazgo es tiempo de decir que NO, si no lleva a buen término. De esto tenemos un ejemplo muy significativo protagonizado por una joven heroica: "Sus padres desaconsejaban tenazmente la boda, el novio era un muchacho haragán y muy irascible; el día del enlace nupcial, el novio la tomó del brazo para conducirla al altar, ella tropezó con su vestido largo y él, de muy malos modos, recriminó a su prometida en estos términos: –¡Vos sos siempre la misma tonta! Llegado el momento del consentimiento, lo dio el novio y cuando el sacerdote preguntó a la novia: "¿Fulana, quieres por esposo a Fulano?", se oyó clara y serena la voz de ella: – "No quiero", respuesta que repitió ante la nueva pregunta del sacerdote, en medio del asombro de todos. En la actualidad está casada, con otro, tiene varios hijos que, cuando se enteren de lo que hizo su madre, no dejarán de agradecérselo por los siglos de los siglos".


NOTAS:

1Realizada por UNICEF Argentina, a los jóvenes en los primeros meses de 1995. Revista Viva del Diario CLARIN, el domingo 13-08-1995, pp. 56-62.

2Cf. GS 51.

3Nueva Cristiandad, (Institución Social Católica), "El aborto y el sentido común" y "¿Es el aborto un derecho?".

4Diario LA NACIÓN, "El aborto causaría un tipo de cáncer", 04-10-81.

5Cf. ibidem.

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