Página principal  / Nuestro Fundador / Libros / Jóvenes / El aborto

CAPÍTULO III: Consecuencias de las adicciones

2. El aborto

 

"No se puede suprimir la vida.

No se puede rechazar la vida, don de Dios.

Y yo, como Vicario de Aquél que es la vida del mundo,

elevo mi humilde voz en defensa de quien no ha tenido

ni jamás tendrá voz.

No se puede suprimir la vida en el seno de la madre".

(Homilía en Aquila, Italia, 30-08-1980).

 

        En Caná de Galilea la Virgen nos dejó como testamento las siguientes palabras: "Haced lo que Él os diga" (Jn 2,5). Es el mensaje de María, la Virgen-Madre, tan fecunda que es la "Madre de Dios".

        ¿Qué nos dice Dios? "No matarás..." (Ex 20,13).

        El mundo de hoy, en general, no hace lo que Dios dice. Es enemigo de la vida. Es enemigo de Dios. Y con miles de falacias y mentiras pretenden hacer una ley de su enemistad con la vida. Muchos pretenden legalizar el aborto.

Las falsas razones

Veremos algunas pseudo-razones que invocan los abortistas:

1. El caso de una joven indefensa violada por un desconocido

El embarazo por violación es sumamente raro. En Saint Paul (Minneapolis) durante 10 años hubo 3500 casos de violación; 0 de embarazos.

Por otra parte, no es fácil probar que el embarazo sea precisamente fruto de una violación. La mujer abandonada por su amante lo puede acusar de este crimen con cierta facilidad.

En realidad el motivo alegado no suele ser más que un pretexto para abrir las puertas al aborto permisivo por cualquier otra razón.

No se puede "tolerar" legalmente el homicidio de un inocente. El trauma que su madre sufriría por el aborto sería más grave que la misma violación. Lo pasado no se puede remediar, pero sí prevenir el futuro.

¡Qué lógica tan errónea la que permite sentenciar a muerte al inocente como castigo por el crimen!

2. Hay casos en que se debe realizar "por razones de salud mental".

Después que hubo un gran declive en el número de los abortos "terapéuticos" (el hospital de la Universidad de Cincinnati no hizo ni uno solo en 15 años), se buscó justificar todo tipo de abortos con el asunto de la "salud mental". Podemos afirmar con toda seguridad, que ningún tipo de enfermedad mental conocido puede curarse con el aborto a petición.

En lugar de destruir a una persona, lo mejor es tratar de emplear los modernos métodos terapéuticos.

3. ¿Y las que amenazan suicidarse?

En Minnesota, en 15 años, de 93.000 nacimientos de niños vivos, sólo cuatro mujeres se suicidaron mientras estaban embarazadas. El feto en el útero es un "mecanismo protectivo". Ninguna de estas mujeres había recibido tratamiento psiquiátrico.

Podemos, sí, afirmar que normalmente se producen daños mentales en las mujeres que abortan: como culpabilidad insolubles, continuos autorreproches y depresión. Es más fácil sacar al niño del útero de la madre que sacarlo de su cabeza.

Se puede, de todas maneras, afirmar que a veces se da esta tentación en los primeros meses del embarazo no deseado; pero es muy distinto lo que siente en los tres últimos. Si se les hubiese facilitado el aborto a las madres que no deseaban el embarazo en los tres primeros meses, por lo menos una tercera parte de ustedes no estarían viviendo.

4. La mujer tiene derecho a hacer lo que quiera con su propio cuerpo.

El derecho del niño a la vida es mayor y sobrepasa cualquier derecho que pueda tener una mujer sobre su propio cuerpo.

El óvulo fecundado o el embrión que se está desarrollando dentro del útero materno, no puede considerarse parte de su cuerpo. Tiene un código genético totalmente diferente a las células del cuerpo de la madre. Es el cuerpo de otra persona, la del hijo que lleva en sí.

Además, cualquier tipo de aborto, en cualquier etapa del embarazo, es por lo menos dos veces más arriesgado para la vida de la madre que el mismo parto.

La lista de trastornos de las mujeres que abortan es de:

9 % esterilidad.

14 % abortos espontáneos habituales.

40 % embarazos extrauterinos.

17 % irregularidades en la menstruación.

20 a 30 % dolores abdominales, mareos, cefaleas, etc.

5. Otros dicen que se trata de reivindicar los derechos y la dignidad de la mujer

Es notable. Son los que siempre hablan del "feto". ¿Y si es una "feta"? ¿Si en vez de ser un niño es una niña? ¿Adónde van a parar los derechos de esa mujercita?

6. Otros abortistas dicen: legalizándolo se reduciría el número de abortos clandestinos.

Legalizar el aborto, no reduce, no ha reducido, ni reducirá el número de los abortos clandestinos.

No lo ha hecho –estadísticas en la mano– ni en Suecia, ni en Japón, ni en Alemania, ni en Suiza, ni en Rusia, ni en Inglaterra, ni en EE.UU. Ni en ningún país. ¿Razones? Pueden ser varias:

– El esposo quiere el hijo, la esposa no...

– Mujer que queda embarazada de otro hombre que no es su marido

– Hija soltera... suscita escándalo

– Pobre... abandonada del marido... hospital con larga lista de espera

Aunque se facilite el aborto "legal" siempre habrá un gran número de mujeres que buscarán la clandestinidad. Siempre estará el miedo a ser descubierta. El "legal" nunca respetará la intimidad del individuo.

¡No pueden ponerse puertas al campo! (es imposible poner límites a lo que no los admite). Legalizado el aborto tiende a extenderse. No se asesina sólo a los niños. Se mata la conciencia que nos grita "no matarás". Porque más grave que la mentira del inocente es la muerte de la conciencia del culpable.

7. Control de la natalidad.

"Cuantos más habitantes seamos, más hambre habrá en el mundo. Si el número de personas disminuye, podremos aprovechar mejor los alimentos".

Fue uno de los principales argumentos esgrimidos en la Conferencia de El Cairo, basada en la errónea teoría malthusiana (la población mundial aumenta de modo geométrico y los recursos de modo matemático, por lo que éstos son cada vez más insuficientes). Falso, pues los recursos mundiales sobran de por sí, a lo que se suma el enorme adelanto científico de las últimas décadas, que permite aprovechar al máximo todo lo que se produce en los sectores agrícolas, ganaderos, petroleros, etc. Es decir, el alimento sobra para la población mundial actual y para la futura, por cientos de años más. Si no llega a todos es por el orgullo y la avaricia de las naciones opulentas. No hay porqué disminuir el número de comensales, sino multiplicar el pan en las mesas.

8. Disminución o eliminación de la pobreza: también se usó como argumento en El Cairo.

Falso: disminuir la población para eliminar la pobreza es un contrasentido, pues es una verdad de perogrullo que una nación puede aprovechar mejor sus recursos naturales cuando su población es numerosa. Sucede lo contrario cuando la población disminuye. Es decir, la pobreza aumenta en vez de disminuir, con pocos habitantes.

Pero en el absurdo de admitir este argumento, es decir, eliminar a un ser humano porque no alcanza el dinero, ¿por qué no empezamos por eliminar a los más grandecitos, por ejemplo, los de doce años o más, que "gastan" mucho más que un bebé?

Esto se vuelve más ridículo cuando el que admite este argumento es una persona, una familia o un país con poder económico. Para eliminar la pobreza, en vez de redistribuir las riquezas, se quiere eliminar la vida de los pobres.

9. Enfermedad grave de la mujer embarazada al momento del parto o antes.

"Cuando la mujer presenta una enfermedad que amenaza su vida y está embarazada, se debe abortar, porque es preferible salvar la vida de la madre, aunque deba sacrificarse el hijo".

Falso: los casos médicos en donde el niño pone en riesgo la vida de la madre son escasísimos o nulos. En consecuencia, no bastan de ningún modo para legalizar el aborto. Nada justifica un asesinato; menos el de un niño inocente. En esos casos, debe continuarse con la evolución normal del embarazo y del parto, sin atentar contra la vida del niño. Por otra parte, desde el punto de vista médico, la muerte del niño no mejora en nada el pronóstico de la mujer. El pronóstico depende de la enfermedad que presente y no de la presencia o ausencia del niño en su útero.

X X X

A todo esto añádase la seria responsabilidad que tienen todos los que proponen como alternativa diversos anticonceptivos artificiales, que pueden tener terribles consecuencias tanto para la mujer como para el niño, en caso de no resultar. De hecho, no son infalibles.

Algunos datos que te pueden servir.

Los anticonceptivos tienen varios "puntos de impacto", a veces distintos para cada anticonceptivo, a veces, operantes en cadena sucesiva: de fallar un efecto, se sigue el otro, y así sucesivamente. Intervienen en todos los pasos del proceso de la fecundación: desde el ingreso del espermatozoide (espermaticidas) y la ovulación (anovulatorios), hasta la implantación del huevo en el útero (DIU, RU 486)1. Todos los que actúan en estos dos últimos pasos se caracterizan por provocar la eliminación y muerte del producto de la gestación, es decir, de esa persona humana ya formada. Por este motivo es que deben ser llamados abortivos.

Aunque en la actualidad existe la tendencia en la prensa (e incluso en la literatura médica) a presentar a los anticonceptivos como prácticamente inocuos para la mujer, la verdad es que si bien pueden existir algunos que ejerzan menos nocividad, todos son nocivos, en mayor o menor medida. Algunos de sus efectos son: esterilidad, cardiopatías, embarazos extrauterinos, várices, enfermedad inflamatoria de la pelvis, de la trompa, de los ovarios, cáncer de mama, cáncer de endometrio, cáncer de ovarios, etc...

Hay que jugarse por la vida

Los antinatalistas y, específicamente, los abortistas están en contra de la vida, en contra de la familia, la ética matrimonial y la paz social.

Con frase imperecedera dijo la Madre Teresa de Calcuta: "Si una madre puede matar a su propio hijo en su propio cuerpo, ¡qué razón hay para que no nos matemos unos a otros!".

Y Juan Pablo II: "Si se concede derecho de ciudadanía al asesino del hombre cuando todavía está en el seno de la madre, entonces, por eso mismo, se nos pone en el resbaladero de incalculables consecuencias de naturaleza moral...¿lograremos defender después el derecho del hombre a la vida en todas las demás situaciones?2.

El aborto se ampara, se apoya en la carencia de comprensión del valor de la vida humana, de la dignidad del hombre; se apoya en la primacía que algunos dan a la técnica sobre la ética, a las cosas sobre la persona, a la materia sobre el espíritu.

Por ejemplo, el señor presidente de los EE.UU., Bill Clinton, se caracteriza por su posición favorable al aborto: permitió la comercialización de la droga abortiva francesa RU 486, prohibió el asesoramiento en clínicas abortivas, permitió la continuación de investigaciones en tejidos fetales usados luego para su comercialización3. La Madre Teresa le dijo: "Por favor, no maten al niño; nosotros nos ocuparemos de él. ...Por favor, dadme a vuestros niños. Con mucho gusto acepto todos los niños que morirían a causa del aborto".

Un verdadero canto a la vida es el caso de Gianna Jessen. Tiene sólo catorce años. Fue abortada por su madre cuando cumplía entre 24 y 30 semanas de embarazo; pero sobrevivió. Cuando estaba en el vientre materno, Gianne tragó la solución salina inyectada en el útero. Por regla general, la solución mata al poco tiempo. A ella sólo le provocó Parálisis cerebral. Se salvó cuando una empleada de la clínica la colocó en una incubadora. Más tarde fue adoptada. Gianna también tiene espina bífida. Los médicos creían que nunca caminaría, sin embargo camina, y además canta muy bien. Gianna dio su testimonio en el Congreso de Vida Humana Internacional, una organización católica que lucha en contra del aborto.

Debemos jugarnos por la vida. Como Juana Beretta Molla, que prefirió perder la propia vida, antes que destruir la del hijo que llevaba en sus entrañas. Murió como madre fecunda, como ejemplo de amor a la vida y de amor al amor. Amemos la vida.

¡Luchemos para que no se extienda esta peste!

Detrás de la mentalidad contraceptiva y antinatalista, tanto natural como sobrenatural, hay una lógica y una raíz: la lógica de la antivida y la raíz del rechazo de Dios como Dios4.

 

NOTAS:

1Según la Revista New England Journal of Medicine (nº 328, pp. 1509/13 de 1993), la eficacia de la píldora RU 486 para la "terminación del enmbarazo y la expulsión del fruto de la concepción" (sic), –fría terminología científica que no describe el cruel asesinato de un ser humano, es decir, el aborto–, es asombrosa –y lamentablemente– alta: un 96,9% de "éxito".

2Alocución dominical en la Plaza San Pedro, ante 50.000 fieles, 05-04-1981, OR 12-04-1981.

3Diario UNO, Mendoza, 14-08-1993.

4JUAN PABLO II, discurso, 14-03-1988

[Componente Mapa de imágenes de FrontPage]