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Reza diariamente cinco misterios del Rosario. Lleva siempre contigo el Santo Rosario.
¿Como se reza el rosario?
1) Te haces
la señal de la cruz:
«Por la señal de la Santa Cruz de
nuestros enemigos líbranos Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amen».
2) Te pones
en presencia de Dios, y
pides humildemente perdón por tus pecados. Se reza el acto de contrición.
3) En el
primer misterio recordamos... (se nombra el misterio que corresponde al día).
4) Reza:
- 1 Padre Nuestro.
Padre nuestro,
que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona
nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes
caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.
- 10 Ave Marías.
Dios te
salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas
las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
- 1 Gloria.
Gloria al Padre, al Hijo y
al Espíritu Santo, como era en el principio,ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Al final de cada
misterio se reza: «Oh, Jesús mío, perdona nuestras culpas, líbranos del fuego del
infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las
más necesitadas de tu misericordia», (como lo pidió la Virgen en Fátima).
5) Se continua rezando de la misma manera el 2º, 3º, 4º, y 5º misterios.
6) Luego de los cinco misterios se rezan: 1 Padre Nuestro, 3 Ave Marias, 1 Gloria, como lo indica el esquema.
7) Nos
consagramos a la Santísima Virgen rezándole una Salve. (ver pag. 188)
Misterios Gozosos
(lunes y jueves)
Dios.
2. La Visitación de la Santísima Virgen a su prima Santa Isabel.
3. El Nacimiento del Niño Jesús.
4. La Presentación del Niño Jesús en el Templo y la
Purificación de la Santísima
Virgen.
5. La pérdida y hallazgo del Niño Jesús en el Templo, entre los doctores.
Misterios Dolorosos
(martes y viernes)
2. La flagelación de Nuestro Señor Jesucristo.
3. Jesús coronado de espinas.
4. Jesús con la Cruz a cuestas
caminando al Calvario.
5. La crucifixión y muerte de
Nuestro Señor Jesucristo.
Misterios Gloriosos
(miércoles, sábados y
domingos)
2. La Ascensión de Jesús
al Cielo.
3. La venida del Espíritu Santo sobre
la Santísima Virgen y los Apóstoles.
4. La Asunción de la Santísima Virgen a los
cielos.
5. La coronación de la Santísima Virgen como
Reina y Señora de todo lo creado.
Después del Rosario se suelen rezar las Letanías de la Santísima Virgen:
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten
piedad de nosotros
Señor,
ten piedad de nosotros
Cristo, óyenos,
Cristo,
escúchanos,
Padre Celestial, Dios: Ten
piedad de nosotros.
Hijo, Redentor del mundo,
Dios:
Ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo, Dios:
Ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, un solo
Dios:
Ten piedad de nosotros.
Santa María:
Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios:
Santa
Virgen de las Vírgenes:
Madre de Cristo:
Madre de la divina gracia:
Madre purísima:
Madre castísima:
Madre y Virgen:
Madre sin mancha:
Madre inmaculada:
Madre amable:
Madre admirable:
Madre del buen consejo:
Madre del Creador:
Madre del Salvador:
Madre de la Iglesia:
Virgen
prudentísima:
Virgen
venerada:
Virgen
laudable:
Virgen
poderosa:
Virgen
clemente:
Virgen
fiel:
Espejo de justicia:
Sede
de la sabiduría:
Causa
de nuestra alegría:
Vaso
espiritual:
Vaso
honorable:
Vaso
insigne de devoción:
Rosa mística:
Torre
de David:
Torre
de marfil:
Casa
de oro:
Arca
de la Alianza:
Puerta del cielo:
Estrella
de la mañana:
Salud
de los enfermos:
Refugio de los pecadores:
Consuelo
de los afligidos:
Auxilio
de los cristianos:
Reina
de los Angeles:
Reina
de los Patriarcas:
Reina
de los Profetas:
Reina de los Apóstoles:
Reina
de los Mártires:
Reina
de los Confesores:
Reina
de las Vírgenes:
Reina
de todos los Santos:
Reina concebida sin mancha
de pecado original:
Reina
llevada a los cielos:
Reina del Sacratísimo
Rosario:
Reina de la Paz:
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo:
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que
quitas los pecados del mundo:
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo: Ten piedad de nosotros.
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de
Nuestro Señor Jesucristo.
Oración
Concede a tus siervos, oh Señor Dios, que gocen siempre de la salud del cuerpo y del alma, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada
siempre Virgen María, se vean libres de los males de la vida presente, y
gocen de la eterna felicidad. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Se reza esta oración a la mañana, al mediodía y al atardecer:
El ángel del Señor anunció a María, y
concibió por obra del Espíritu Santo. (Un Ave María).
He aquí la esclava del Señor: hágase en mí
según tu palabra. (Un Ave María.)
El Verbo se hizo carne, y habitó entre
nosotros. (Un Ave María.)
Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de
N. S. Jesucristo.
Oremos: Infunde, Señor, Tú gracia en
nuestras almas, para que habiendo conocido por el anuncio del Angel la Encarnación de tu
Hijo Jesucristo, por su Pasión y su Cruz, lleguemos a la gloria de la
Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Se suele agregar (tres veces) en honor de la Santísima Trinidad:
-Gloria al Padre y al
Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Asimismo, un requiem por las benditas
almas del purgatorio:
-Y que las almas de todos
los fieles difuntos.
-Por la misericordia de Dios, descansen en paz. Amén.
Durante el tiempo pascual, en vez del Angelus, se reza el Regina Coeli de pie.
Reina
del cielo alégrate. Aleluya.
Porque
Aquel que merecisteis llevar en vuestro seno. Aleluya.
Resucitó según lo había predicho. Aleluya
Rogad
por nosotros a Dios.
Aleluya.
¡Gozáte y regocijáte, Virgen María! Aleluya.
Porque
el Señor verdaderamente resucitó. Aleluya.
Oremos: Oh Dios que os
dignasteis dar al mundo una alegría inefable por la Resurrección de
Vuestro Hijo Nuestro Señor Jesucristo, concédenos por la mediación de la Virgen María, Su Santísima Madre la
gracia de alcanzar las delicias de la vida eterna. Por el
mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
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